Comprar entradas

Menú

Saltar vídeo

ESPACIO Y OBJETO

Sala 209

 

A mediados del siglo XXI, entre el 65% y el 70% de la población mundial vivirá en ciudades, y el diseño deberá ser capaz de responder a los desafíos que esta situación plantee. Hoy en día ya es posible ver la gran influencia que la ciudad, ─con su elevado grado de informalidad, ejerce en el trabajo creativo de África. Tahir Carl Karmali, Bodys Isek Kingelez, Vigilism, Michael MacGarry, Mikhael Subotzky, Meschac Gaba, James Muriuki o Peterson Kamwathi, por citar solo a algunos, son autores cuyos trabajos giran en torno a la ciudad. Hay propuestas que, aun siendo sumamente especulativas, como la torre de metal corrugado de Justin Plunkett, ofrecen una mirada provocadora sobre la realidad social, económica, política y cultural que se está configurando en la densidad de los centros urbanos.

“Espacio y objeto” está dedicada a las personas y a los lugares que estas habitan. Además de la ciudad, se abordan aquí las tecnologías, los materiales y los sistemas que dan forma a los entornos personales. El espacio construido por el hombre se contrapone a la naturaleza; el acero, a la arcilla; el reciclaje, a la artesanía tradicional. El sistema M-Pesa es un ejemplo de respuesta ante un vacío, ante la falta de infraestructuras que permite que la población con pocos ingresos pueda transferir dinero de forma rápida de un punto a otro al margen del sistema bancario oficial, aún inaccesible para ella. Este servicio de transferencia de dinero a través del móvil, introducido por la empresa de telefonía Safaricom en 2007, es muy sencillo: está operado por una red de agentes locales de M-Pesa que también venden en sus establecimientos, por ejemplo, gasolina, comida o periódicos. La cantidad deseada es depositada en una ubicación y es recuperada en otra mediante la presentación de un código enviado a través de un SMS. Aproximadamente el 25% del producto interior bruto de Kenia se mueve a través de este sistema.

El ambiente extraño, familiar, de esta ciudad está cargado de historias. Las narraciones me llegan volando desde cualquier dirección

Teju Cole, Every Day is for the Thief, 2007

"El ambiente extraño, familiar, de esta ciudad está cargado de historias. Las narraciones me llegan volando desde cualquier dirección."

Cheick Diallo: Sansa

Con la butaca Sansa, el diseñador malí Cheick Diallo pretende hacer visible el proceso de producción de un asiento de acero sencillo, robusto y moderno.

Diallo decidió desde un principio empezar a producir la mayor parte de la butaca en su continente de origen, y el proceso de fabricación de Sansa revela las consecuencias de este compromiso. El diseñador se enfrentó a muchas limitaciones; le costó un gran esfuerzo adquirir y procesar los materiales necesarios, así como desarrollar las capacidades económicas que le permitieron realizar su butaca. El componente principal de Sansa es un tipo de alambre que tradicionalmente se utiliza en la industria pesquera. Diallo no es el primero en emplear este material de forma innovadora; admite que se inspiró en una larga tradición de recuperación del alambre para crear objetos cotidianos. Diallo trabajó con artesanos, tejiendo hilos de nailon sobre el alambre multicolor y creando una llamativa butaca, en la que la impresión de ligereza se combina con la estabilidad y un toque contemporáneo.

Cheick Diallo
Sansa, 2010
Metal, nailon y cordel
80 x 70 x 90 cm
Cortesía Pascale Revert, Londres
© Cheick Diallo

Bodys Isek Kingelez: Estrella roja congoleña (Étoile Rouge Congolaise)

Estrella roja congoleña es una de las primeras de las numerosas maquetas arquitectónicas futuristas creadas por el artista congoleño Bodys Isek Kingelez.

Esta obra, llena de detalles y color, está realizada principalmente con papel, cartón, poliestireno, envases usados y una gran variedad de otros materiales reciclados. La estrella roja, insignia de este edificio futurista, decora el tejado. Los paisajes urbanos de Kingelez representan los ideales socialistas del artista y muestran un rechazo a la ciudad occidental domesticada y a los souvenirs y sosos objetos que pueden encontrarse en sus mercados para turistas y en las tiendas de los aeropuertos. Al mismo tiempo, sus maquetas de ciudades constituyen una reacción ante el exceso de proyectos de construcción (financiados por el Banco Mundial y llevados a cabo ignorando las necesidades de la población), cuya ruina fue presagiada mucho antes de su finalización. Kingelez considera que sus maquetas son prototipos de una vida urbana comunitaria para una futura África. “Quiero que mi arte fomente la revitalización de las comunidades y, en última instancia, conduzca a la creación de un nuevo mundo”, afirma el artista. “La alegría del mundo, a fin de cuentas, depende de las personas que lo habitan. Creé estas ciudades para que sean lugares de paz, justicia y libertad. Deben funcionar como pequeños estados seculares con estructuras políticas propias, sin policía y sin ejército”.

Bodys Isek Kingelez
Estrella roja congoleña (Étoile Rouge Congolaise), 1990
Papel, cartón, espuma de estireno, plástico y otros materiales
encontrados
85 x 92 x 50 cm
Cortesía CAAC-The Pigozzi Collection, Ginebra
© Bodys Isek Kingelez/p>

Mikhael Subotzky, Patrick Waterhouse: Ponte City

El proyecto conjunto de Mikhael Subotzky y Patrick Waterhouse documenta la vida y la atmósfera del rascacielos Ponte City, de Johannesburgo. Entre los años 2008 y 2010, estos fotógrafos crearon un retrato íntimo e impactante del edificio de viviendas más alto de África, una construcción circular de 54 pisos que alcanza los 173 metros de altura.

Ponte City, construido en 1975, fue en su época uno de los edificios más modernos de Johannesburgo, pero al final del apartheid entró en declive. Muchas de sus ventanas están rotas y el patio fue utilizado, hasta hace poco, como vertedero de basura. Pese a la alta tasa de delincuencia y al fracaso de sus planes de reforma, sigue habiendo gente que vive en Ponte City. Sus vecinos, su pasado y sus aspiraciones conforman la base del largo proyecto de Subotzky y Waterhouse. Durante dos años, tomaron fotografías de cada ventana, cada puerta y cada televisor del edificio. A continuación, agruparon seiscientas imágenes en tres paneles iluminados, manteniendo el orden exacto de los distintos pisos y las ubicaciones de los apartamentos. El resultado parece un mosaico de instantáneas que combina perspectivas interiores, exteriores e imaginarias de la estructura y los residentes de este edificio que, como ningún otro, representa al pueblo y la historia de Sudáfrica.

Mikhael Subotzky, Patrick Waterhouse
Ventanas, Ponte City (caja de luz) [Windows, Ponte City (Light Box)], 2008–10
Impresión sobre Duratrans
388 x 128,4 x 17 cm
Cortesía Goodman Gallery, Johannesburgo
© Mikhael Subotzky & Patrick Waterhouse